jueves, 22 de diciembre de 2011
La ruta de Cortés, pero al revés.
En el 2008 me rompí un hueso de la mano, el escafoides, fue todo un calvario. Me caí en la montaña justo antes de iniciar la escuela y a partir de ese momento se terminó la bici de montaña para mi, por eso es que esto de viajar se convirtió en la opción.
Para finales de 2011 estaba planeando otro viaje, ahora me acompañaría Rogelio, otro que ha encontrado en la bici una forma de vida. El ya tenía la experiencia de un viaje aquí, en México.
Decidimos ir a la playa.
El 22 de diciembre 2011 salimos con la esperanza de tener un buen viaje.
Por ahí de las 6 am salimos de la colonia Narvarte en el DF, rumbo a Xochimilco. En el cruce de División del Norte y Miguel Ángel de Quevedo nos encontramos con Tzolkin, una gran amiga fanática de aventuras y con una pila interminable.
Ella nos acompañó (arrastró) hasta Puebla, el motivo de su deserción, el amor.
De Xochimilco tomamos la carretera que va hacia Oaxtepec subiendo por las nopaleras de Milpa Alta, que al amanecer vale la pena visitar.
En la carretera nos encontramos con un colega viajero que tenía un plan un poco mas intenso, iba sólo a la ciudad de Oaxaca. Traía una bici de montaña doble suspensión de esas que nomás de verla ya te pesa, mis respetos para el campeón. Nos paramos al refrigerio en un mirador que veía hacia el oriente, directo a los volcanes.
Llegamos a Amecamenca después de 7 horas de viaje y los primeros 73Km.
Ya que empieza a calar el trasero se viene un día que requiere de paciencia, subir un desnivel de como 1,300m en 28 Km, eso implica ir sentado y sin dejar de pedalear por aproximadamente 6 hrs.
Paso de Cortés es el punto mas bajo entre el Iztaccihuatl (5,300m) y el Popocatepetl (5,500m). De Aquí se puede ir a la base de los dos volcanes para subirlos, o seguir de frente hacia Puebla.
Que frío hace allá arriba, Todo amaneció escarchado. Tzolkin durmió en medio de los dos, bien agusto, hasta roncaba. A Rogelio y a mi se nos congelaba la parte que estuviera en contacto con la tienda y cada tanto había que girar.
bajamos como en 3 horas a Cholula, de ahí a Puebla esta todo urbanizado fueron como 2 hrs más.
Llevámos 157Km hasta Puebla, aquí nos despedimos de Tzolkin y salimos hacia la ciudad de Tlaxcala, mucho tráfico, topes, trenes, gente, humo... y dejando la zona industrial en la parte norte del estado de Tlaxcala, inicia el despoblado. Llanuras enormes con la tierra recién cosechada de diferentes especies de granos, todo amarillo. Terminamos en la laguna de Atlangatepec después de 82Km, un lugar muy bonito con un poblado a orilla de la laguna, muchos ranchos ganaderos, mas campos de cultivo y un enorme espejo de agua.
Haciendo la forma de una herradura, se mete en la laguna una loma que domina el valle, la acampada aquí cumple con todos los requisitos; buena vista, tranquilidad y leña.
En la mañana no se veía nada, todo bajo la neblina que se iba despejando y dejando ver poco a poco la extensión de agua, como si fueran jalando una sábana.
Seguimos en dirección norte y un leve hacia el este por la carretera de cuota que llega hasta Necaxa. Se viaja muy agusto porque tiene un acotamiento grande, lo único es que los coches van echos la madre. Avanzamos otros 82 Km y llegamos a otra laguna, la del Tejocotal. Localizada entre los estados de Puebla e Hidalgo. Está rodeada de un bosque de pinos con los troncos muy pegados entre ellos, cuando terminan, sales a una playa de pasto que rodea muy parejito la orilla.
Como estuvo lloviendo, prender la fogata no fue tan fácil, igual se logró.
Amaneció lleno de nubes otra vez, frío y muy húmedo.
Ya desde el trayecto entre las lagunas el cuerpo empieza a adaptarse mejor a la bici. Te empiezas a sentir bien, las ideas se van organizando y los peores achaques empiezan a desaparecer, como el dolor de culo y en lo particular, no soporto el cuello, me dan unas punzadas bien duras.
Ricardo
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